Autor: Hildemaro Infante, consultor gerencial, docente y escritor.

Cuando se analiza que es lo más real, tangible que sirve para como vitrina de la capacidad personal, es necesario dar respuesta a las siguientes interrogantes:

• ¿Hechos o palabras?
• ¿Acciones o discursos?
• ¿Resultados o promesas?
• ¿Ejecución o críticas?

El lenguaje es reflejo directo del pensamiento pero no sustituye a la acción. Las palabras preceden la acción en forma de pensamiento y la siguen en forma de explicaciones, pero nunca las palabras pueden sustituir las acciones. Las palabras se refieren al pasado, al futuro, a lo que pasó, a lo que pasará, a lo que pudo haber sido, a lo que podrá ser. La acción es ejecución y está ubicada en el espacio del ahora.

Buenas intenciones, buenas palabras, nunca tienen tanto impacto en el ser humano y su entorno como lo que se hace con foco y que persigue el beneficio personal y de otros. Toda fórmula del éxito contiene como elemento principal la acción. Las palabras vacías manipulan, seducen, complacen. Los actos convencen porque crean, construyen, inventan y producen. Las palabras a veces obsesionan, preocupan, inquietan y distraen. Los actos se ocupan, solucionan, focalizan y serenan.

Las palabras moldean la acción a través de los pensamientos. Suena diferente “hago lo que puedo” que “hago lo que tengo que hacer”. La inclinación a la acción es una de las características de la personalidad eficiente, es una actitud potente ante la vida. Para crear una empresa hay que accionar y ejecutar desde lo más pequeño y sencillo a lo más grade y complejo. El mejor plan estratégico empresarial y personal es hacer que las cosas sucedan.

Hablar para excusarse, para justificarse y para auto complacerse. Hablar para criticar, para culpabilizar a otros, para esperar y pedir. Las palabras como resistencia a la acción, en estos casos las palabras lo que anticipan es el fracaso porque se falla el 100% en las cosas que no se hacen.

Acción con dirección es hacer, ya, buscar y encontrar una causa, un objetivo que merezca el compromiso personal. Un plan claro, regido por el foco y asumir la competencia “Si me importa” para vencer la indiferencia y tomar el control de todo lo que incide en el logro de sus sueños. Acción con dirección, genera un espacio para poder actuar, definir tiempo, recursos y energía, reforzar el hacer junto con el ser, para mejorar con acción paso a paso y permitir que sus actos hablen por usted.

my contacto

Solo tienes que dejarnos tus datos y te ayudaremos en lo que necesites.
¡Escríbenos!

Diana Perez

+57 312 563 6579
diana.perez@myworky.com

Claudia Ospina

+57 310 324 8517
claudia.ospina@myworky.com